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  • Veronica Morera

¿Por qué vives en tu cabeza como zombie y cómo despertar?

Actualizado: oct 28

Advertencia ⚠️ Contenido de adicción, relación tormentosa con el comer y autolesiones.


Cuando probé alcohol por primera vez fue tan estimulante y accedí a otro mundo. También sentí que un demonio interno despertaba, uno que estaba adormecido y ahora rugía.


Al principio creía que lo tenía todo bajo control a pesar de las borracheras no intencionadas. Pero rápidamente se desbordó y propagó en el resto de mi vida, y con 13 años visité a mi primera psiquiatra con lesiones en los brazos y una obsesión con ser delgada.


Rápidamente aprendí a tratar de domar ese demonio para no meterme en tanto problema. Digo traté porque realmente eso no puede ser domado, al menos no por mucho tiempo. Necesita ser integrado.


Y aunque nada cambió, me volví eficiente en esconder esa oscuridad; y por ratos me sentía tranquila. Pero sabía que ahí estaba, viéndome desde una esquina. De vez en cuando salía y hacía desastres en mi vida. Y yo lo volvía a meter en su caja, camuflajeando todo con aceptables notas en el colegio, volleyball y novios.


Cuando con 26 años de edad quedé embarazada de mi bebé Emma y decidí tomar otro enfoque en mi sanar. Uno donde en vez de decir que estaba rota y enferma quise entender ese monstruo (y no seguir usando la patética excusa convencional de psiquiatria de que "es bioquímico"... que a ver Sherlock... todo es bioquímico), una de las cosas que más sentía era que era un zombie.


Pero no necesitas llegar a mi extremo para vivir en modo zombie. Vivir de modo zombie es un espectro, y puede cambiar de una semana a otra.


Vivir de modo zombie es cuando la falta de pertenencia, falta de consciencia, falta de sentirte suficiente y ausencia de propósito de vida te comen por dentro y todos tus días son insípidos o llenos de drama.

Hay 4 pilares gravemente afectados cuando vivimos en modo zombie que son: actitud, sistema nervioso, relaciones y atención. Los ilustro abajo.


¿Qué está afectado cuando vives en modo zombie?


Morera, Veronica (2021). 4 Pilares afectados cuando vivimos en modo zombie.

Me sentía completamente alienígena ante mi cuerpo, mente y ni mencionar espíritu.


Para mi la mente era el problema. Ella me decía que hiciera cosas, me susurraba en el oído ideas que nunca han de ser nombradas y nunca nunca se callaba. Me sentía poseída. Y mi cuerpo... pues llevaba 13 años vomitando y haciendo dieta. Mi cuerpo era inútil y asqueroso para mi.


Entonces...


¿Cómo salir de vivir en modo zombie?

Morera, Veronica (2021). 4 Pilares a atender cuando vivimos en modo zombie.


Veamos cada pilar afectado cuando vivimos en modo de zombie y cómo trabajarlo.


1) Actitud.


Esto no es acerca de pensar positivo, sino de reconocer cuando tenemos una identidad disfuncional en este planeta. Es desafiar una actitud no solo pesimista sino esclava a la certeza, control, perfeccionismo, drama y un montón de creencias limitantes, que llevan a una falta de acción coherente a lo que realmente quiere tu espíritu.


Cuando vivimos como zombie no hay integración de ego, porque eres ego (o al menos así te comportas y ves el mundo), y nos llenamos de juicios y absolutismos.


Una mente que habita a tal persona se le ha dado el cargo de certeza, controlar, ser la mamá (hacerte sentir segura) y de perfección para que encuentres seguridad y sentirte suficiente. Es una mente infeliz, porque ese no es su rol. La mente planea, organiza y predice eventos pero ella no está encargada de si te sientes digna en el mundo o no.


Suele haber falta de visión y baja creatividad en nuestros pensamientos y forma de resolver problemas, mezclado con poca agilidad emocional, por lo que suelen haber muchas pataletas. Con ello, atraemos y buscamos aquello que se alinee con ese rencor, miedo y resentimiento con vivir.


👉🏼Prueba: Dite en voz alta y frente al espejo viéndote a los ojos "Te acompaño, pase lo que pase". Nota si te parece mentira, te calma, hay rechazo, te ries, etc. y lo que sea que pueda surgir. Practica al menos todas las mañanas unos 14 días no solo para sentirte a tu lado, sino para ver cuáles pueden ser las heridas o creencias disfuncionales de fondo. Cuando esto se te haga fácil prueba hacerlo cuando sientas incertidumbre o que no eres suficiente.





2) Sistema nervioso.


No podemos pretender tener una mente coherente y alineada en un cuerpo en amenaza constante. Debido a la grave desconexión corporal y poco autoconocimento no sabemos cuidarnos ni regular nuestra excitación-relajación.


Mención especial en este punto están neurodivergencia, persona altamente sensible, disbiosis y trauma. Tienen mención especial porque nuestro sistema de salud y profesionales de salud no suelen tomarlos en consideración porque no creen en tratar raíces sino quedarse en la sintomantología para lo cual prescriben medicamentos sin indagar en cada caso individual y todo su contexto epigenético, cultural y diversidad; incluyendo respetar la autonomía y preferencias de cada persona. La mayoría no está entrenada en reconocer, mucho menos trabajar con lo mencionado anteriormente.


👉🏼Prueba: Reconoce tus señales de sobre-estimulación sensorial, burnout o de inflamación sistémica y empieza a armonizar usando tu respiración. Puedes relajar la mandíbula inhalar 4 seg - sostener 7 seg - exhalar 8 seg.





3) Atención.


Atención es algo que se entrena. Es como una linterna que permite no solo absorber información interna o externa sino procesarla e integrarla también.


Sostener la atención se llama concentración, y tiene diversas profundidades. En budismo secular los jhanas son estados de concentración de diversos grados con experiencias espirituales en cada uno.


Aquí no te voy a decir que necesitas meditar todos los días sentado, pero sí necesitas aprender a entrenar tu foco y reconocer si hay bloqueos en el proceso.


En el proceso de depatologización de etiquetas del sistema de salud mental Gabor Maté nos habla sobre el rol de trauma en una atención dispersa como modo de sobrevivir. Reconocer que necesitas entrenar tu atención porque nadie lo hará por ti es esencial, de lo contrario serás una víctima crónica de distracciones en una sociedad donde la economía de la atención busca siempre atraerte.


👉🏼Prueba: Cuando te notes con exceso de ruido mental chasca los dedos o aplaude. La atención se jala o se direcciona con voluntad. Si tienes dificultad con meditar intenta jalar tu atención como si fuese un cachorrito, haciendo ruidos fuertes y nota cómo cambia tu foco de punto A a punto B así sea un milisegundo. Así aprendes a reconocer tu atención como algo que existe.





4) Relaciones.


La base de relaciones interdependientes y saludables es apego seguro contigo y el mundo. Si vives en modo zombie tus conexiones están gravemente afectadas y basadas en inseguridad.


El nivel de aislamiento emocional y existencial significa que aunque hayan relaciones amorosas, amigos o estes involucrada en cuidar al planeta no te sientes como parte de. Todo lo contrario, puede que sientas que mereces el mismo amor que el resto, o por el contrario que el resto no merece atención, pero de una u otra forma hay separación, desconexión y falta de compasión.


Las relaciones tóxicas como codependencia, enmeshement y obsesión con los demás (sea controlarlos o que te validen) no permiten relaciones auténticas ni establecen límites saludables.


De ello nuestras interacciones suelen ser vacías, controladoras o altamente egocéntricas (yo-yo) y por ende la mente siempre está en alerta buscando quién te puede rechazar, quién no te ama, dónde no tienes la razón, dónde no sabes, qué hacen los demás o incluso evitar por completo al resto.


Por supuesto una relación muy afectada es la relación contigo misma donde reprocharte, obsesión con certeza (no saber algo es un drama), castigarte o ni siquiera conocerte es común.


👉🏼Prueba: Siéntate al lado de un árbol y observa a las personas pasar. Nota la sensación que tienes con cada elemento: tierra, viento, otros humanos, animales. Repite la oración "El mundo quiere colaborar conmigo" y exhala mientras te relajas más en la grama. Toma cualquier resistencia, ruido mental, pensamientos como simple información sobre cómo es tu relación hoy contigo y el mundo.