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  • Veronica Morera

Gordofobia como enfermedad social, mental y espiritual

La gordofobia se entiende mejor cuando se siente. Así que simplemente colocaré mi foto de primero:





Con consciencia quiero que notes si existen prejuicios relacionados con valores, salud o dignidad que surgen hacia la persona de la foto o hacia ti. También puedes notar antojo por esconder, agredir, insultar, ocultar o las emociones de asco, enojo, tristeza o vergüenza.


La gordofobia es la discriminación a través de la opresión y desigualdades en derechos y acceso que posee una persona y su colectivo por el tamaño, composición y/o forma de su cuerpo.

Se suelen usar como excusas para el maltrato desde una perspectiva moralista superior/inferior:


  • La preocupación por la salud

  • Rasgos juzgados como defectuosos (ej. flojera, vago o falta de voluntad).


Debido a que gran parte del área de nutrición y sistema de salud se sostienen y entrenan desde gordofobia existe mucha frustración por profesionales de salud (y aún más la población) en entender cómo relacionarse con una persona de cuerpo grande o cuerpo gordo o cómo abordar salud fïsica. Lo cierto es que el IMC es obsoleto, inexacto y un instrumento inútil por si solo.


Lo importante aquí son los siguientes puntos cuando de salud física se trata:


  1. Estás tratando una persona, no una enfermedad. Necesitamos cambiar el enfoque biologicista y reduccionista por uno humanista e integrativo.

  2. No todos los factores de riesgo son iguales. Necesitamos priorizar según la situación habilidades y necesidades del individuo, respetando su autonomía, para entonces decidir cómo abordaremos su camino como equipo.

  3. Primero lo primero. Necesitamos diferenciar las emergencias de lo crónico. Poco te sirve intentar ayudar a alguien si éste se suicida antes. O si termina en emergencias por violencia doméstica, no tiene acceso a alimentos frescos, necesita apoyo y no la consigue, experimenta grandes niveles de estrés, tiene una sobredosis de drogas, etc. Por ello la grasa visceral es un factor ridículo al lado del riesgo de suicidio de una persona o de alguien que siente que la vida le sobrepasa. Así que organízate.

  4. El peso no se "controla", no masacres nutrición. La nutrición y el acto de comer son ciencia y arte, tan importante en nuestras vidas que la cultura de dieta ha asesinado. Comer es intuitivo y tiene una pizca de mente que nos ayuda a organizar y prevenir comernos un pedazo de metal por ejemplo. Existen factores genéticos, ambientales, conductuales y hormonales que afectan peso. Por ello, reducir la nutrición a peso o grasa es una falta de respeto a nuestro planeta, paladar, mente, emociones, cuerpo y ancestros. Es triste reducir comer a peso. Ahora, si la persona quiere trabajar su alimentación necesitamos siempre ver cuál es el primer punto de acceso con el cual entrar y la oportunidad que se nos presenta: cambio de rutina, revisión de rituales, comer con atención plena, encontrar niñera para los niños y así tener un espacio en silencio, compra de alimentos más económicos, crecer tu propio huerto, ver documentales de cocina, aprender a cocinar, alimentación intuitiva, microbiota intestinal, alimentación ancestral, mercado de granjeros, divertirse comiendo, sanar dietismo crónico, trabajar disbiosis/candidiasis, eje intestino-cerebro, veganismo, balance hormonal integrativo... tantas opciones tan hermosas! Tampoco querremos negar comidas sociales, comidas emocionales, dulces, etc. porque sabemos que de la restricción solo aparecen atracones y obsesiones. Por ello siempre de la mano de nutrición y bioquímica necesita ir aprender acerca de conducta alimentaria y el acto integrativo de comer. Necesitamos respetar la comida.

  5. Respetar siempre la autonomía del otro. No es nuestro trabajo como profesionales de salud imponer y quitarle la libertad a los demás. Es nuestro trabajo apoyar de la mejor manera que sepamos y de manera inclusiva al humano que tenemos al frente. Aquí notas tus juicios y sacas tu compasión, respeto y creatividad.

  6. Trabajo multidisciplinario en salud vale oro. Has escuchado que se requiere una tribu para criar a un humano? Pues para sostener a uno también, y en salud esto no es excepción.

  7. Salud no es ausencia de enfermedad. Si pretendes que nadie nunca se enferme la pasarás muy mal. Es imposible un estado de salud óptimo, purista y permanente, eso seria la muerte. Enfermarás. Por eso necesitamos aprender a trabajar CON enfermedad y en presencia de ella, siguiendo los pasos anteriores y enfocándonos en el bienestar en el presente maximizando lo que tenemos, y no quedarnos en un idealismo perfeccionista.


Ahora todo lo anterior suena muy lindo... en papel. La realidad es que pocas ciudades o paises tienen un sistema de salud pública que realmente fluya y esté actualizado de manera que los individuos se sientan respetados, cuidados y atendidos y es ahi donde salud ya no es un derecho, es un privilegio. Razón por la cual,


gordofobia es una enfermedad social, mental y espiritual de privilegiados.




Pero, por qué la gordofobia se mantiene dentro de la salud si conocemos que no es saludable? Las ganancias que obtienen la industria alimentaria y farmacológica de mantener el dedo apuntado hacia la hiper-responsabilidad del individuo permite distraer de las fallas de un sistema que beneficia a un pequeñisimo porcentaje privilegiado.


La cultura de dieta vende muchos productos, gimnasios, batidos y dietas desde la insatisfacción del individuo con su cuerpo, especialmente la mujer, y se gana entonces su dinero y lealtad en el famoso yo-yo de bajar y subir de peso de forma frustante y obsesiva, ya que todo depende de que ellos mismos se ayuden.


Mientras tanto podemos ignorar las desigualdades sociales, abusos domésticos, pobreza, la espera eterna por apoyo psicológico, el abuso de pastillas, el abuso de alcohol, nuestros monocultivos insostenibles, el abuso de animales, los desiertos de comida fresca, la falta de apoyo para familias, los pequeños salarios, la revisión del sistema educativa, la inteligencia emocional, la salud espiritual y la salud social. Gordofobia sirve. Sirve para cegarnos de los cambios que realmente necesitamos promover.


En vez de ver todo ello cuyos factores de riesgo son reales y de altísimo impacto en salud y bienestar sin obviar que enfermedad existirá y que existe variabilidad inmensa en capacidades de individuos, podemos poner el foco de atención en una panza. Una panza que no tiene que ver con enfermedad, pues mientras que en casos puntuales es un factor de riesgo metabólico, como elemento aislado no da mucha información. Tanto así que mientras que en posparto la primera causa de muerte es suicidio, especialmente por falta de apoyo a la mujer, lo que se pone de moda es que ella pierda la barriga del embarazo. ¿Qué tipo de valores morbosos hemos establecido?


Gordofobia es el equivalente a decir que las personas de piel blanca tienen mayor riesgo de padecer cáncer de piel (esto es cierto by the way) y que por ende, las personas de piel blanca que no usen protector solar y sea además libre de oxybezone, avobenzone, phthalates y demás químicos están promoviendo cáncer y necesitamos insultarles y esconderles no vaya a ser que los demás le copien! Claro, tu lees esto y piensar que es absurdo (o eso supongo). Pero si suficientes personas comenzaran a tratar a los de piel blanca diferente, especialmente si no les importa investigar bien acerca de protectores solares y hacer todo lo necesario para cuidarse del sol entonces todos comenzariamos a culparles. La gordofobia es algo asi pero más grave, porque el peso no se "controla", en cultura de dieta el peso se intenta reprimir, y en algunos (1-5% esto les sirve). Y esto no es funcional.


Es importante recalcar que aunque la gordofobia se refiere a cuerpos grandes, al final se refiere a cuerpos en general y no solo a cuerpos sino a la separación de humanos donde uno abusa y el otro es abusado. Es una relación enferma entre dos basada en la violación de derechos y el disfrute (consciente o no) de una sensación de superioridad y seguridad por parte del que viola.





También te dejo saber que la gordofobia se siente tanto como hacia los de afuera como hacia uno mismo, porque son creencias basadas en ego y el ego es la identidad dicotómica de mejor/peor que uno posee. Por lo que el pánico a engordar o el sostener dietas restrictivas para bajar de peso son también formas de gordofobia auto-dirigidas.


Existen movimientos que procuran sanar gordofobia promoviendo el mismo odio pero proyectado hacia las personas que practican gordofobia. Mientras que esto puede representarse como una parte del proceso de sanación, es importante eventualmente poder movernos hacia compasión e igualdad genuina estableciendo límites claros y no perpetuar el ciclo de violencia.


Finalmente, de ninguna manera se pretende menospreciar el sufrimiento de otras personas incluyendo colectivos con discapacidades o cuerpos delgados, musculosos, no muscolosos, etc. Al final gordofobia es una distracción más del ego, disfrazada de salud.


*Este blog post será actualizado con fuentes biobliográficas cuando me termine la torta que tengo en mi mano.


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