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  • Veronica Morera

Comer emocionalmente te ayuda




Este 2021 ha empezado caliente, pero no caliente de una bola de drama, nos deseo no quedarnos pegados en eso, sino también de que demanda nuestra creatividad y adaptación inteligente a situaciones de más confinamiento, novedad y estrés (peques en casa alguien más?).


Comer emocionalmente significa que la principal razón por la que estás comiendo es para sentir placer.

Es decir, hambre estomacal no es la causa principal de ese comer. Quizás no tenias tanta hambre cuando tomaste un par de bocados de ese pastel de manzana pero te hizo sentir tranquilo y calientito por dentro. En este caso, la razón principal por la cual comiste fue para despertar sensaciones placenteras dentro de ti.


Este tipo de comer es normal, saludable y lo tenemos desde que somos bebecitos. Asi como cuando un bebe se cae y se pega y va a la teta de su mamá buscando comfort y un poquito de leche. O cuando los bebés están pasando por un periodo de transición dificil y suelen pegarse más a la teta o biberón aunque no tengan casi hambre.


Se ha comprobado que las razones detrás de la lactancia materna trascienden el comer por objetivos nutricionales y fisicos únicamente. El acto de comer para un bebé también tiene razones emocionales, de seguridad, de bonding e inmunológicas. Pero, que tal si fuiste alimentado con formula? Pues aquí también lo observamos! A pesar de que la composición física de la leche es diferente (leche materna y formula), los beneficios del contacto piel-a-piel y el vinculo durante la alimentación para un bebe (asi sea alimentado con biberón) es increíblemente importante, llendo mas alla de simplemente “darle la comida”. Acaso este importante componente de la nutricion desaparece cuando nos convertimos en adulto? No lo creo.


Encontramos comer emocional y social en una reunión familiar, cumpleaños, aniversario, el final de la tarde o un viernes en la noche en nuestras pijamas, donde nuestra relacion con la comida no es unicamente proveerle a nuestro cuerpo ciertos nutrientes especificos, sino cierto comfort y disfrute tambien. Como dice Marcella Friel “Deja de comer conceptos y comienza a comer comida”.


Otro ejemplo versión adulto es nadie en este planeta dice "Dios que hambre, necesito un café". No! Al menos que estés en cultura de dieta buscando ignorar hambre estomacal. Tomamos café por la experiencia sensorial. Incluye su aroma, su sabor en el paladar, su temperatura, incluso su historia (café recién molido de comercio justo).


Ahora, queremos que las comidas tengan un componente emocional desde aprecio. Es lo que nos permite relacionarnos con el acto de comer con cultura, respeto y curiosidad. Lo que ocurre es que la cultura de dieta se enfoca en dominar el cuerpo y en el uso de fuerza de voluntad (sheer willpower) para sentir poder y control se enorgullece de intentar borrar el comer emocional en su búsqueda insaciable por hacernos parecer cada vez más como Inteligencia Artificial... menos emocionales y más "racionales" (que esta premisa es incoherente como hemos demostrada en estudios de motivación de conducta humana que no se incentiva a actuar desde pura lógica pero hace para un buen marketing de productos que prometen seguridad).


La cultura de dieta busca erradicar el comer emocional debido a que lo ve vulnerable, fuera de control y débil. Lo ve "demasiado humano". Y nos quieren como robocitos mejor.

Es importante recalcar que comer emocional es diferente de comer compulsivo o tener atracones. Y esto lo hablo en este post acerca de atracones (que incluye una tabla para aprender a diferenciarlos).

Por esto (y más) las dietas no funcionan porque ignoran las intrínsecas y profundas conexiones culturales, emocionales, ambientales y espirituales que juegan un rol determinante cuando comemos. Hay muchos planes estilo “menu” que aunque digan “individualizado” no son hechos para la persona sino para la idea bioquímica de lo que la persona debería ser (si fuésemos robots). Básicamente, una dieta es sumar nutrientes y calorías sin tomar en consideración la experiencia entera del acto de comer. Es reducir el hermoso acto de comer a que comemos unicamente cuando y como se nos dice, causando dietismo crónico (desconexión de las múltiples señales de hambre y saciedad).

Por eso te invito a considerar lo siguiente en tu acto de comer:

  • Comida local: la importancia del mercado de granjeros y alimentos de temporada de ser posible. Esto en pandemia se puede ver dificultado pero necesitamos dentro de lo posible apoyar a los pequeños negocios que son la columna de la economía local.

  • Psicología en la cocina: el estado de la mente y emociones antes, durante y después de comer afecta la absorción y utilización de los nutrientes.

  • Cultura de comida y aprecio: la comida es mas que medios a un fin e incluye tradiciones, historia de la comida y prácticas ancestrales. Estudios nos dicen que mientras más cultura de comida menos probabilidad de trastornos de conducta alimentaria. Esto incluye respetar el comer como un acto social (y tu pautas los límites, tampoco te veas obligado a comer si no quieres).

  • Salud intestinal: la microbiota intestinal juega un importante rol en salud, incluyendo salud mental. Para ello vamos a preferir alimentos más "reales" y menos procesados y atender cualquier sintomantología digestiva. El eje intestino-cerebro es bidireccional por lo que en períodos de estrés aunque se "vea perfecto" como comes, aún puede haber disbiosis (desbalance de animalitos en intestino). Pero ante todo disfruta y no promuevas restricción (solo causará más antojos).

  • Comer consciente: conexión con tu plato (mindful eating) es la base para aprender a comer por tu cuenta y no dependiente de una hoja de papel, perfeccionismo y gordofobia.


Como puedes ver, la experiencia con la comida es mucho mas compleja y no puede ser resumida en términos bioquímicos nada mas, aunque así fuese mas fácil para nuestra cabeza. Así que recuerda, comer emocionalmente NO ES DAÑINO.





Ahora, siempre es de ayuda familiarizarnos con nuestro comer emocional.


Considera esto del acto de comer emocional:


  • Comer emocionalmente nos ayuda en emergencias: Comer de manera emocional así te esté causando sintomantología digestiva es una herramienta que esta haciendo algo importante para ti. Te ha permitido sobrevivir, atravesar y soportar. Factores como falta de apoyo de la comunidad, trauma, agotamiento (burnout), ansiedad, depresión, inseguridad alimentaria y falta de acceso a servicios de salud nos llevan a buscar alimentos altamente palateables generalmente ultraprocesados. Hay una razón por la cual tu cuerpo (de manera casi instintiva) reconoció que te podía ayudar esto y lo escogió. No te regañes por utilizar la comida para sobrevivir períodos difíciles.

  • Averigua qué está haciendo comer de manera emocional: ¿Te relaja?¿ Evita que te aburras porque no quieres encontrarte solo contigo? ¿La usas como distracción? ¿Tienes hambre fisiológica producto de restricción y dietas? ¿Reconoces hambres (hay diferentes tipos como estomacal, olfativa, visual)? O quizas hay una desnutrición espiritual, miedo, mente sobretrabajada, disbiosis intestinal o falta de atencion plena? Tantas opciones. Empieza con un ojo curioso y mucha atención plena (mindfulness).

  • Que el comer emocional no sea tu única herramienta o fuente de placer: El comer emocional nos apoya y es hermoso, pero no ha de ser nuestro único pilar. Necesitamos aprender acerca de emociones, alta sensibilidad, hambre social, manifestación de dones y estilos de vida un poco más sostenibles para que el comer emocional sea parte de nuestras vidas pero quizás no toda nuestra vida, especialmente si hay vacíos existenciales.

  • Aprende a sentirte cómodo en situaciones incomodas: Para esto tendrás que suavizar perfeccionismo y patrones rígidos de pensar (especialmente el “como deben ser las cosas”). Recomiendo meditaciones como en la App Headspace, kundalini yoga, nidra yoga o un centro de meditacion. Hay centros alrededor de todo el mundo y en la mayoria de las grandes ciudades. Averigua acerca de uno que te quede cerca y pruébalo. Averigua que se oculta en el silencio.

  • Sé gentil: No puedo ser lo suficientemente firme con esto. Si fundamentas tus acciones en culpa y vergüenza eso cosecharás. El camino es tan importante (si no mas) como el destino. Se gentil con tus descubrimientos y el notar que hay detrás de tu comida.


Puedes revisar mis cursos online Nutrición sin filtro acerca de la Psicología del Comer e Industria Alimentaria (Parte I) aquí y el Eje Intestino-Cerebro (Parte II) aquí.


Déjame tu experiencia y comentario y cualquier duda aquí estoy.

Referencias:


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